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La patria potestad pos divorcio

Por: | en: Temas Legales | el: | Imprimir



En muchos casos, los migrantes, después de ahorrar algo de dinero y asegurar un trabajo m├ís o menos estable suelen llamar a su familia para reunirse con los suyos. Otros, forman familia en el pa├şs donde han emigrado, sea con personas de la misma nacionalidad o de otra. En Jap├│n, de las 720,000 parejas que se casan al a├▒o, unos 40,000 son "matrimonios internacionales (kokusai kekkon)ÔÇŁ, de los cuales 30,000 parejas son marido japonés y esposa extranjera (casi 12,000 chinas, 9,000 filipinas, 6,000 coreanas, 1,600 tailandesas, 300 brasile├▒as, 200 peruanas, etc.) y 10,000 son marido extranjero y esposa japonesa (2,300 coreanos, 1,500 norteamericanos, 1,200 chinos, 340 ingleses, 270 brasile├▒os, 130 peruanos, etc.), seg├║n datos del 2005. Como se podr├í observar muchas extranjeras forman pareja con un japonés, principalmente es patético en el caso de las filipinas, pues de los 210,000 nacionales de este pa├şs unos 165,000 son mujeres. En el caso de los nacionales de Brasil y Per├║ es bastante parejo en ambos sexos la formaci├│n de pareja con japoneses/as. De cualquier manera, los matrimonios internacionales ocupan el 5.5% del total de parejas formales que se forman anualmente en Jap├│n.
 
Por otra parte, est├í el fen├│meno del aumento de parejas de hecho en los pa├şses de América Latina. Las estad├şsticas oficiales y varios estudios académicos indican que en el Per├║ rondan el 40% del total; mientras que en la Argentina es del 51% (unos 4 millones de parejas) y como consecuencia de ello los hijos no leg├ştimos o extramatrimoniales o de madres soltera ofrecen un ├şndice del 54% del total de los nacidos. En Jap├│n, seg├║n datos del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar Social, indican que un poco m├ís del 30% de los hijos de parejas brasile├▒as y peruanas son no leg├ştimos (hi-chakushutsushi), un porcentaje muy alto a comparaci├│n del 2.11% que tiene Jap├│n. En pa├şses como Canad├í y Espa├▒a registran el 26%, respectivamente, EE.UU el 37%, Francia 48% y Suecia 55% (Son datos del 2004/2005, seg├║n Diario La Naci├│n, 10 de agosto del 2004).
 
La comunidad latina en Jap├│n es, en parte, reflejo de las realidades socio-familiares que existen en los pa├şses de origen, por lo que no extra├▒a estas cifras, aunque para los japoneses es "alarmanteÔÇŁ. Dentro de este contexto, ya se han producido casos lamentables de madres y padres extranjeros que se han llevado a sus hijos sin el consentimiento de la otra parte y por ende, algunos, han sido acusados penalmente de rapto o secuestro, tanto en Jap├│n como en el extranjero. De hecho, ya se han reportado casos de brasile├▒os y peruanos que se han llevado unilateralmente a los menores en disputa al pa├şs de origen y como Jap├│n no est├í suscripto a la Convenci├│n de La Haya sobre los Aspectos Civiles sobre la Sustracci├│n de Menores, la situaci├│n se ha agravado porque no facilita la recuperaci├│n del menor llevado al exterior. También, hay casos de mujeres japonesas casada en los Estados Unidos, Canad├í y Reino Unido, que han sido demandadas en lo penal y civil por traerse a sus hijos al Jap├│n. 
 
Jap├│n, sea por separaci├│n o divorcio, no contempla la patria potestad compartida (kyodo shinken) entre padres separados o divorciados. La simplicidad administrativa del tr├ímite de divorcio obliga solo se├▒alar quién se queda con la custodia de los hijos, sin necesidad de detallar el valor de alimentos, n├║mero y forma de visita, modalidades de consulta para definir la educaci├│n de los hijos, etc. Seg├║n explica la Dra. Noriko MIZUNO, catedr├ítica en derecho de familia de la Universidad de Tohoku, el concepto de familia se basa tradicional y culturalmente en la casa (ie) del jefe de familia y por ende del hombre, por lo que la mujer al momento del divorcio ocupa un rol secundario casi pasivo o debe asumir la carga mayor en el cuidado de los hijos sin que el Estado ni el derecho garantice las responsabilidades del padre en el pago de alimentos y dem├ís obligaciones. De hecho, a pesar de las reformas introducidas en estos a├▒os en el tema de la protecci├│n del ni├▒o contra la violencia familiar y la intervenci├│n m├ís efectiva del Centro de Asistencia del Ni├▒o (Jido Sodansho), es insuficiente y a├║n falta mucho camino por recorrer. Lo mismo ocurre con los ni├▒os de madre solas o divorciadas que en muchos casos requieren de m├ís asistencia e intervenci├│n de los ├│rganos del Estado.

En el caso de las parejas de hecho, la no existencia de una legislaci├│n para ese tipo de relaciones familiares se hace dif├şcil a├║n m├ís garantizar el cumplimiento de las obligaciones de custodia y patria potestad de los padres separados. Lo mismo ocurre con los hijos no leg├ştimos o extramatrimoniales. Desde luego, el Tribunal de Familia (katei saibansho) que ha sido objeto de una importante reforma en el ├║ltimo decenio puede mediar y arbitrar en muchas cosas puntuales en los conflictos familiares; sin embargo, se hace necesario conocer la direcci├│n del demandado/a, un m├şnimo de consenso y voluntad para resolver el problema y conciencia para cumplir con los compromisos contra├şdos y estipulados en la sentencia. Si el caso va m├ís all├í de las fronteras del pa├şs o es una demanda del exterior, en ambas direcciones, no es tarea sencilla exigir que se admitan los reclamos y mucho menos ejecutar una sentencia.