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La influenza es una infección respiratoria aguda, altamente contagiosa, producida por un virus mutante que ha causado decenas de millones de fallecidos en las famosas pandemias del siglo pasado. La última pandemia fue la que se inició en México en marzo del 2009 con la llamada "gripe porcina” o la influenza del virus A (H1N1).
La epidemia de influenza ocurre por lo general en los meses de invierno, y afecta severamente a los pobladores del hemisferio norte por el intenso frío que padecen, comprometiendo hasta un 15% de la población mundial, con más de 5 millones de casos graves por año y con un 10% de ellos que encuentran la muerte.

Virus
Los virus ARN de la influenza pertenecen a la familia orthomyxoviridae, que tienen tres tipos antigénicos (A, B, C) que son similares morfológicamente y con una envoltura lipídica que proyectan las glicoproteínas H (hemaglutinin) y N (neuramidasa). Los reservorios naturales del virus influenza A, son los humanos, aves, cerdos, caballos y otros mamíferos. El virus influenza B infecta solo a los humanos y las focas, y el virus influenza C, que solo llega a producir una muy leve infección, compromete a los humanos y también al ganado porcino.
Los "shift antigénicos” son los cambios bruscos y significativos en las glicoproteínas H y N, principalmente en el virus influenza A por la gran variabilidad de la secuencia de los aminoácidos, y van a ser los responsables de las pandemias en el mundo que suelen ocurrir cada 20 años aproximadamente.

Alto riesgo
1) Mayores de 60 años
2) Menores de 5 años
3) Portadores de alguna enfermedad respiratoria crónica
4) Antecedentes de enfermedad cardiovascular 
5) Diabetes mellitus
6) Cualquier tipo de cáncer
7) Sistema inmunitario deprimido.
8) Embarazo
9) Trabajadores de salud, hospicios, casas de reposo, kindergarten.
10) Turistas en las zonas epidémicas.

Síntomas
La influenza afecta a casi todo el organismo, ya que el paciente presenta síntomas generales, como fiebre, escalofríos, malestar general y pérdida del apetito, que van acompañados de dolores de garganta, cabeza, espalda y extremidades, además de rinorrea, tos seca, nauseas, vómitos y conjuntivitis. La fiebre se establece rápidamente y llega hasta 39 grados pero remite luego de dos o tres días, persistiendo el cansancio y malestar general hasta por una semana. Cuando la enfermedad afecta a los pulmones, se produce un edema e inflamación de todo el tracto respiratorio que remite en pocas semanas. En estos casos el riesgo de complicación con neumonía es muy elevado. 
En los niños puede existir dificultad para respirar, inapetencia, irritabilidad, compromiso del estado de conciencia y convulsiones.

Complicaciones
La mayoría de las complicaciones son por infecciones agregadas, siendo la neumonía bacteriana la complicación más común de la influenza y la principal causa de muerte. En niños, el oído medio es un lugar frecuente de infección bacteriana luego de un cuadro de influenza, así como los senos frontales y paranasales en los adultos.
En personas sanas, la influenza es una infección moderada que puede tomar hasta una semana su recuperación. Pero en las personas que tienen alguna enfermedad crónica o están consideradas dentro del grupo de alto riesgo, esta enfermedad puede ser muy severa y en algunos casos hasta fatal.

Vacunación
La vacuna constituye la forma más efectiva de prevenir una infección con el virus de la influenza. La influenza puede así ser prevenida hasta en un 85% con la vacuna que es producida a partir de las cepas de los virus influenza del invierno anterior. Las personas vacunadas forman anticuerpos que alcanzan su máximo de protección a los 45 días, por lo que la vacunación debe realizarse en Japón y los demás países que están en el hemisferio norte, a más tardar entre noviembre y diciembre de cada año. Se deben vacunar contra la influenza, las personas en los extremos de la vida (niños, ancianos), aquellos con inmunidad baja (cáncer, SIDA), con enfermedades crónicas como diabetes, insuficiencia renal, enfermedad cardiaca, pulmonar (asma, tuberculosis), anemia, pacientes con largas hospitalizaciones, gestantes, trabajadores de hospitales y personas que viven en asilos o tienen contacto con enfermos crónicos.

Antivirales
La pandemia del 2009 nos ha enseñado que el virus influenza es sensible al tratamiento con los antigripales oseltamivir (Tamiflu) y zanamivir (Relenza), y se ha visto que estas drogas evitan las complicaciones graves como la neumonía y/o hospitalizaciones, si es que el tratamiento se inicia dentro de los primeros dos días de enfermedad. La dosis de tratamiento de Tamiflu es de 75 mgs. cada 12 horas durante 5 días, mientras que el Relenza se usa a razón de 10 mgs. cada 12 horas por 5 días.
Los contactos de las personas enfermas (familiares, amigos de trabajo, colegio) tienen la posibilidad de usar el Tamiflu o Relenza como mecanismo de prevención a fin de evitar la infección. Para la prevención es necesario usar Tamiflu o Relenza a razón de una dosis al día durante 10 días.

Prevención
1) Cúbrase la nariz y boca con una mascarilla
2) Al toser o estornudar use un pañuelo descartable
3) Lávese bien las manos con agua y jabón, durante 30 segundos antes de ingerir cualquier alimento.
4) Lávese bien las manos después de toser/estornudar. 
5) Evite lugares públicos y concurridos.
6) Evite medios de transporte masivos.
7) No escupa en lugares públicos.
8) Si necesita eliminar secreciones, hágalo en pañuelos descartables y deposítelos en bolsas cerradas.
9) No comparta cubiertos, vasos, ni utensilios personales.
10) No compartir alimentos o bebidas.
11) Abrir las ventanas y permitir la entrada de aire y sol en todos los ambientes de la casa y oficina.
12) Las manijas de las puertas son fuente de contaminación, manténganlas limpias.
13) Limpie las cubiertas de la cocina y baño.
14) Evitar cambios bruscos de temperatura.
15) No se automedique ni use los antivirales Tamiflu o Relenza, a menos que el medico se lo indique.
16) Los antibióticos no se usan para combatir virus, solo están indicados para manejar las complicaciones crónicas.
17) Si tiene contacto con un infectado, use guantes, mascarilla, lentes y bata descartables.
18) Evite el contacto con las secreciones de cualquier persona. Un estornudo puede esparcir el virus hasta 2 m de radio.
19) Si presenta síntomas, con reposo en cama, las medidas higiénicas y el uso de sintomáticos debe recuperarse en 2-3 días.
20) Vacúnese.

Por: Dr. Raúl Ortega, Ph. D 
Medicina Reproductiva
inkamed@yahoo.com












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