Por: | en: Educación | el: | Imprimir Print


Japón, siendo uno de los signatarios de muchas convenciones internacionales que tienen por máxima la protección de los derechos del niño, aplica severas penalizaciones para aquellos que atenten contra el bienestar de un menor. 

Aquí como en todas partes, existen un sinnúmero de actividades que pueden poner en riesgo la integridad y bienestar de un menor. En este artículo en particular, queremos examinar el caso de la Burusería y cómo es penalizado al poner a un menor en riesgo. 

Para aquellos que no conocen lo que es una tienda burusera, permítame explicarles que son lugares en los que se vende ropa interior usada y secreción del cuerpo humano, entre otros artículos, de naturaleza similar.  

De acuerdo a la Ley del Bienestar Infantil creada en 1951, un niño debe ser respetado como un ser humano, un niño es miembro de la sociedad y debe ser criado en un ambiente favorable. Esta ley considera el término "niño” como cualquier persona que tenga menos de 18 años de edad. En relación a las Buruseras, la cláusula (iv-3) del artículo 34 prohíbe lo siguiente: 

"Se prohíbe a cualquiera que esté involucrado(a) en una actividad comercial como la venta, distribución, exhibición o colección de productos o provisión de servicios de casa en casa, en las calles o en cualquier otro lugar, el hacer a un niño menor de 15 años entrar a cualquier lugar o negocio para que éste realice actividades en ellos. Los negocios que aplican a esta restricción son los negocios relacionados a la industria del entretenimiento y  hostelería  y todos los mencionados por el artículo 2 párrafo 4 de La Ley de Regulación y Desarrollo de los Negocios de Entretenimiento, etc (Art. No. 122 de 1948), tiendas que venden productos relacionados a la industria del sexo como es enunciado en el párrafo 6 del mismo artículo, y tiendas que se dediquen a citas por teléfono como estipulado en el párrafo 9 del mismo artículo.”

Las cláusulas  (v) y (vi) del artículo 34 establecen que:

"No se puede hacer a ningún niño menor de 15 años que participe en actividades comerciales, en fiestas donde se liba y se prohíbe hacer que cualquier niño realice un acto obsceno.”

Por tanto, de acuerdo al artículo 34, la burusería se convierte en un acto ilegal si los productos proceden de un menor. Es interesante observar que esto solo aplica para menores de 15 años, de acuerdo al artículo 34. No obstante, dado a que distribuidores de éste tipo de productos pueden utilizar esto como una ventana para la compra y venta de productos de procedencia ilegal (menores de edad), en Japón también existen otras regulaciones para proteger a los menores en casos como este. Una de estas regulaciones proviene de la Ordenanza sobre la protección de Menores de Tokyo (2004) que establece en su artículo 15 lo siguiente: 

"Se prohíbe la venta de las excreciones de cualquier menor, o su ropa interior” 

Nótese que la palabra empleada es "menor” por lo que la protección del artículo 34 se entiende que abarca a todo menor, no solamente menores de 15 años, sino también aquellos que bajo las leyes japonesas son considerados menores de edad. Por supuesto, es difícil regular la actividad sexual o en este caso la burusería, si se trata de un individuo que está en edad de consentimiento (y que por supuesto ha consentido a ello), pero sí se puede perseguir a aquel que a sabiendas acepta distribuir producto proveniente de menores ya sea hayan consentido o en el caso que estén siendo manipulados, también a la persona que pone en riesgo al menor. Esto se deja en claro en la parte final de la cláusula (vi) del artículo 34 de la Ley del Bienestar Infantil. Las condenas y otras actividades ilícitas son tratadas con más detalle en el Código Penal Japonés.


Por: Jay Molino, Ph.D.

www.tattaima.com











Alegre "Navidad Latina Kobe 2019"



  • Boletín de Noticias

  •  
  • Suscribirse